QuebecineMX 2018: Incertidumbre fría

Claire en invierno (2017) de Sophie Bédard Marcotte


Por Eduardo Cruz 

QuebecineMX 2018: Incertidumbre fría

Claire en invierno (2017) de Sophie Bédard Marcotte


Por Eduardo Cruz 

 

Tamaño de fuente:

De entre las cuatro estaciones que marcan el ineludible correr del año, el invierno tal vez sea la que mayor carga alegórica arrastra con ella. En lo países en el extremo de ambos hemisferios es una época determinante, pues las bajas temperaturas precisan el encierro y con ello obligan a la introspección. Así la nieve pasa a formar parte del estado de ánimo y sus tonos y texturas se cuelan en el sentir, permeando inevitablemente la creación artística. En Claire en invierno (Claire l’hiver, 2017), la cineasta canadiense Sophie Bédard Marcotte explora este frío aislamiento, examinando no solo el paisaje helado sino también el invierno interior de su generación.

Con lenguaje audiovisual heredado de la plataforma Tumblr, Claire en invierno nos introduce contundentemente en la personalidad y el imaginario de su protagonista. Claire es una fotógrafa independiente, que pasa sus días filmando el transcurrir de su rutina: los gatos, espejos, sus amigos y comida pueblan sus intereses visuales. Desempleada, en busca de alguna galería que quiera presentar su obra e intentado resolver problemas con el que fuera su novio y también con su padre, está ahora preocupada por la amenaza de un cohete que puede caer sin aviso sobre la Tierra. Su futuro resulta incierto en tantos aspectos que sus imágenes no pueden hacer otra cosa que reflejar tal incertidumbre. En su forma, la película de Bédard Marcotte indaga en la insatisfacción con la que navega la generación joven de hoy; una suerte de negación y preocupación a la vez, que pretende llenar un vacío que surge de su falta de certezas. Tal vez por esa razón la cinta permanece siempre en «primera persona», pues recoge sus imágenes directamente de la mirada de Claire, al hacer pasar la cámara como la suya propia, en un juego de metaficción (Sophie Bédard Marcotte es además la actriz principal) que emula la relación con la imagen que caracteriza a una generación que se afirma a través de las redes sociales. De ahí el simulado descuido de los encuadres, que siempre están demasiado abajo o demasiado lejos de sus actores.

Con ciertas reminiscencias —declaradas por la propia cineasta— al cine de Chantal Akerman, en particular a la cinta Je, tu il, elle (1974) por su marcado carácter personal y frescura formal, pero mucho más cercana en sus intereses a películas como Tiny Furniture (2010) o la serie Girls (2012-2017) de Lena Dunham o en general al cine que ha encumbrado a Greta Gerwig (Lola versus [Daryl Wein, 2012] o Frances Ha [Noah Baumbach, 2012] por ejemplo), todas ellas con mujeres independientes enfrentándose a la etapa adulta en medio de la inseguridad económica, que pone en evidencia la mentira de las promesas de éxito, y que luchan contra la ansiedad y el estrés de la vida profesional y la inestabilidad emocional. Claire en invierno se suma a esta introspección generacional que pretende aligerar la carga sobre aquellos a quienes vivir en estas condiciones les resulta pesado.

«El mundo que quieres está ahí, y comienza hoy, está entre tus manos», recita con fervor un discurso en el video de la graduación de Claire, mientras a ella la vemos armar, no sin cierta dificultad, un sencillo librero. Cuatro años han pasado desde entonces para el personaje y ha descubierto, con pesar, que aquellas palabras tal vez no son tan ciertas. ¿Acaso nacemos todos para cambiar al mundo? De ahí el interés de Claire por las cosas rotas que ya no sirven, y que deriva en Pequeños objetos destruidos. Una exposición trivial, cuerpo de fotografías que resume su posición en el mundo, pero que también funciona inesperadamente como bálsamo; un pequeño oasis en un desierto inclemente y que además, anuncia la llegada de una nueva estación.