Estoy acostumbrado a la soledad y me espera un gran vacío

Medium (2020) de Edgardo Cozarinsky


Sep 21, 2020

TAMAÑO DE LETRA:

Las manos de Margarita se mueven con elegancia durante ese plano largo del comienzo de Medium (2020). Es un plano inmóvil y oscuro, a contraluz. Uno podría intentar distraerse con lo que se alcanza a ver a través de la ventana o con el perfil de la pianista que cubre el lado izquierdo del encuadre, pero sus manos y las teclas de un Steinway & Sons ocupan el único espacio que brilla y que se define con nitidez, gesto a gesto, mientras las primeras se deslizan sobre las segundas, haciéndolas subir y bajar. La mirada ya está atrapada por esas manos; el oído, por un despliegue ininterrumpido del Intermezzo Op. 117 No. 3 de Johannes Brahms.

Este documental de Edgardo Cozarinsky se subtitula «un retrato de Margarita Fernández» y es, en efecto, pero más específicamente, un retrato de Margarita Fernández en diálogo intermitente con el Intermezzo, su «primer Brahms». Un breve retrato de una vanguardista de 90 y tantos años regresando a una composición que aprendió a los 18 y que la ha acompañado siempre. La pieza, además, la vincula de manera especial con el director de la película. Porque este acercamiento fílmico existe gracias a una relación hecha con los años y fortalecida por otras cosas que no son los ojos de sus espectadores, Medium puede hacer del Intermezzo un canal de la memoria privada, un cobijo de imágenes paralelas a los recuerdos de Fernández y Cozarinsky, viejos amigos de un círculo de artistas transdisciplinarios de Argentina conocido como el Grupo de Acción Instrumental.

                              una curva de gato
castillo donde la lluvia
El Intermezzo {           hora de afinar el piano
mujer sola
amarillo del otoño.

Según Fernández, Brahms es especial por la atención a la gestualidad en sus composiciones: los dedos del intérprete saltan como un gato arqueado en cierto arpegio del Intermezzo. Pequeñas impresiones como esa van acompañando a la vida de un artista. Una biografía puede intentar clasificarlas en apartados históricos y valerse para ello de un material de archivo que ilustre de manera efectiva, por ejemplo, la llegada del tercer peronismo y el movimiento fugaz que rodeaba a los performances del Grupo de Acción Instrumental en 1973. Cozarinsky seleccionó para estos fines un fragmento de La pieza de Franz (Alberto Fischerman, 1974), película «invisibilizada» históricamente (acotación de Nicolás Prividera[1]) en donde el colectivo dialoga con otro pedazo del Romanticismo: la Sonata para piano en si bemol de Franz Liszt, intervenida en un teatro de Buenos Aires durante una transición política convulsa. En ese viejo filme actualizado, Margarita no es la que toca; ella es una mirada joven y cómplice. Una sonrisa desde las sombras, un cambio de gobierno.

La biografía también podría intentar capturar con fidelidad los retazos de insignificancia cotidiana que se tienen a la mano todos los días, como un diario. Medium suma esta operación al vistazo melancólico de la historia argentina para reflejar a su biografiada en las impresiones mismas del pasado y el presente: no solo es que La pieza de Franz, la lluvia sobre la calle o el Steinway & Sons compongan la historia o el diario de Margarita, sino que Margarita se nos muestra asimismo como un componente de todas ellas.

La más sobresaliente de estas impresiones biográficas o diaristas es el fantasma de Brahms. Lo que se asoma de repente entre relatos, en el chelo de uno de sus alumnos o en la lectura directa de las cartas de amor del compositor. El autor del Intermezzo llegó a ser quien es gracias a una recomendación pública de Robert Schumann, a quien conoció en 1853. El primero —para agregarle tintes dramáticos a una historia que ya es bastante fuerte de por sí, habremos de suponer que después de ese primer encuentro— se enamoró de la esposa de su nuevo mentor: Clara, pianista como Margarita. Tres años más tarde, cuando Schumann murió de neumonía en un manicomio, Brahms le escribió desconsolado a la viuda. Sobre los aspectos de una oscura biblioteca, escuchamos parte de esa primera carta: «Estoy acostumbrado a la soledad y me espera un gran vacío». Brahms escribió como si la muerte de su amigo fuera el principio de la muerte propia.

Medium extiende un sentimiento epistolar así —quizás menos triste— al gato de los dedos, al teatro o al Intermezzo: objetos con una relación impresa de afecto o una constancia de que aquí estuve yo, pensando en ti, y allá estuviste tú, a lo mejor acordándote de mí también. Si alguno de los dos se muere, queda nuestra carta. Queda la maniobra felina. Cozarinsky le escribe a Fernández, tanto en sentido figurado (la película) como literalmente: es por la lectura de una carta del director que entendemos lo que hace valiosa a esta pieza musical para los dos amigos. La vida compartida se va quedando en esa música y en esas letras. El legado de lo que sentimos o lo que pensamos, además de estar en los objetos (o, más bien, por la evidencia que deja en los objetos), también está depositado en los actos. El gesto de arquear los dedos, la postura y el movimiento de sentarse a escribir o leer. Si los hacemos para otras personas, se vuelven altruistas. Se vuelven dedicatorias. En esa primera secuencia, Margarita no toca el Intermezzo elegantemente para ella sola, si no que toca para la cámara. Para Cozarinsky y para nosotros.

Por eso, a diferencia de cómo se describió Brahms en lo que alcanzamos a oír de su lamento fúnebre, ella no parece estar sola. Margarita toca el piano acompañada de un joven chelista que la encuentra bajo la copa de un árbol de raíces enormes, de Diana Szeinblum que hace una danza silenciosa en un salón vacío, del afinador de pianos que anuncia la temporada de no afinar el piano, de Edgardo de cerca y Edgardo de lejos, de Eduardo Stupía cerrando los ojos en su estudio con la mano sobre su arte y de un susurro acuático que rebota en los adoquines de Baden-Baden: el intento flaco del Oos por seguir siendo río.

TAMAÑO DE LETRA:

 

  • El hombre cuando es hombre
  • Caperucita roja
  • Las poetas visitan a Juana Bignozzi
  • Santikhiri Sonata
  • Fauna-2

FUENTES:
[1] Nicolás Prividera, «El inconformista (04): A propósito de La pieza de Franz» en Con los ojos abiertos, 2018. Consultado por última vez el 2 de septiembre de 2020.