Rostros, fuerzas y apariencias del noir

¿Ángel o diablo? (Fallen Angel, 1945) de Otto Preminger

TAMAÑO DE LETRA:

Una cafetería, un hotel, una casa, un pequeño departamento, una iglesia y un bar junto al muelle son los lugares con los cuales Otto Preminger creó el distrito costero de Walton en su película ¿Ángel o diablo? (Fallen Angel, 1945). La pequeña ciudad se presenta como el destino imprevisto de Eric Stanton, al no contar con dinero suficiente para llegar hasta San Francisco. Su visita y la creciente relación que genera de manera casi inmediata con las residentes del distrito, Stella y June, crean un complejo entramado de relaciones entre los personajes, la ciudad y el cine negro.

La puesta en escena construye la acción por medio de una cámara libre que va de lo objetivo a lo casi subjetivo con un mismo movimiento. El trazo de la cámara configura las relaciones emergentes entre los personajes dentro del encuadre, la cámara va de un punto a otro en un mismo plano, relacionando todo lo que se encuentra dentro de su campo de visión. Encargada de construir de igual manera el tiempo, la puesta en escena pone índices que permiten la aprehensión casi exacta del transcurso del tiempo en la narración, ya sea la misa de domingo al fondo o un letrero sobre la puerta de la cafetería. Si bien la cámara sigue el recorrido de Eric desde su llegada a Walton, no podemos hablar de que su perspectiva sea la única desde la cual se construye la narración. A mi manera de entender, la narración se puede abordar desde tres perspectivas distintas, que se entrelazan y chocan unas con otras.

1. La forma embelesada de hablar de Eric Stanton lo lleva a conseguir casi todo lo que se proponga. Stanton es capaz de obtener las llaves de una habitación de hotel, conseguir empleo como promotor de eventos fantasmales y hasta cerrar un acuerdo sobre una futura relación amorosa con la anhelada Stella. Una vez que Eric comienza a hablar, no hay forma de que no se cumplan las intenciones que van escondidas detrás de sus palabras. El modo en el que hablamos y lo que decimos construye el mundo que nos rodea; por lo tanto, los límites del mundo de Eric no existen (o eso deja ver con su forma engañosa de hablar). Se pone en el mismo escenario de las figuras más distinguidas del mundo artístico, ya sea para conseguir una audición privada con Arturo Toscanini o una sesión fotográfica con Elsa Schiaparelli, todo el mundo que enuncia Eric está a su disposición. Sus palabras, en su cualidad abstracta, se quedan únicamente en términos de lo posible y no de lo real. La realidad trae abajo las promesas de Eric cuando Stella es asesinada horas después de haber estado con él, dejándolo como principal sospechoso. «Los hechos son más fuertes que las palabras y lo sabes», le dice el Sr. Judd.

2. Con un rostro encantador, ojos grandes y una sonrisa que desborda confianza, Stella siempre es el centro de atención. Así sucede en su repentino regreso a la cafetería donde trabaja, después de estar desaparecida por tres días. Los presentes callan por un segundo al escuchar las campanas de la puerta que anuncian su llegada. La presencia de Stella es tan abrumadora que la cámara la sigue a dondequiera que vaya, aunque sea solamente para tomar asiento y quitarse los tacones. Con la apariencia propia de una femme fatale, Stella se presenta más profunda que la simple mujer inalcanzable, enigmática y malvada. Da la impresión engañosa de una mujer que trata de aprender de su pasado para no cometer los mismos errores y buscar lo que quiere en la vida. Stella no regala caricia alguna a quien no la merezca o a quien vea en ella una mera distracción pasajera. Su última decepción amorosa la lleva a buscar algo nuevo: un hogar. Desea conformar una familia y asentarse, característica que la sitúa en la posición opuesta de una mujer fatal. La apariencia de Stella es una fuerza que atrae hacia sí todo lo que está a su alcance, que no controla o filtra ni su propia destrucción. Su atracción, más allá de lo físico, se impregna en los espacios. La cafetería Pop’s no es la misma sin la presencia de Stella. El tema Slowly, aparentemente la única canción en la rocola, carece de la acústica particular que le brindaba Stella.

3. Miembro de la tropas femeninas, hermana menor e hija del difunto alcalde de la ciudad, June no da pista alguna de las verdaderas intenciones que la llevan a casarse con el recién conocido de tres días Eric Stanton. En contra de todas las advertencias que le hace su hermana Clara, June pone todos sus bienes a disposición de su nuevo esposo, incluso cuando cae sobre él una sospecha de asesinato. Entregando su vida a Eric sin cuestionamientos, espera cambiarlo con el tiempo. Pero sus intenciones no son tan desinteresadas como su rostro inocente indica. Sabiendo la clase de hombre que es Eric, June se deja atrapar por sus palabras para ser ella quien termine por enamorarlo a él. Su búsqueda por otro ángel caído con quien ascender al otro lado del cielo parece cumplirse desde la primera vez que ve a Eric desde lo alto de una escalera. «No es tan repentino como parece, sé lo que hago», dice June a Clara.

La realidad que presenta Preminger en ¿Ángel o diablo? se deja ver fuera de foco, cubierta por diferentes capas. Lo real se muestra detrás de cada irrelevante gesto, detrás de las pequeñas frases que parecen no significar nada, pero esconden todo detrás.

TAMAÑO DE LETRA:

 

  • El poder del perro
  • Adios al lenguaje-2
  • Noticias de casa
  • Los espigadores y la espigadora
  • La mano