Tiempo presente del mundo

El futuro perfecto (2016) de Nele Wohlatz


Por Eduardo Cruz 

Tiempo presente del mundo

El futuro perfecto (2016) de Nele Wohlatz


Por Eduardo Cruz 

 

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En el inicio de El futuro perfecto (2016) se nos presenta el mar abierto, inmenso y vacío, territorio sin fronteras físicas y sin distinción geográfica. Ésta indiferenciación propone una utopía; un espacio en que el entendimiento y la comunicación prevalezcan ante las barreras lingüísticas y culturales ajenas, y donde las relaciones humanas trasciendan las diferencias de los individuos. ¿Tal sitio es posible?

La ópera prima de Nele Wohlatz es un mapamundi en medio de Buenos Aires. Estructurada a partir de las lecciones de un curso de español, aprovecha las complicaciones de la gramática castellana para presentarnos la vida e historia de Xiaobin, una adolescente de origen chino recién llegada a Argentina para reunirse con su familia. A partir de la auto representación de sus narraciones en tiempo pasado, conocemos los primeros encuentros que tiene con la ciudad, y su incapacidad para relacionarse con los demás. Una vez en tiempo presente descubrimos su círculo cercano: China, India, Argentina y –de manera indirecta– Alemania se entrecruzan para generar un geografía particular, en donde con el paso del tiempo y la cercanía personal, las conversaciones pueden mantenerse en dos idiomas a la vez sin importar que el otro pueda o no comprenderlo, porque los códigos lingüísticos no compartidos se ven sustituidos por el lenguaje de la intimidad. El idioma es una frontera superable. En oposición, hay una imagen interesante a mitad del metraje: mientras Xiaobin transita por la calle camino a sus lecciones se cruza con otra chica china, similar a ella en apariencia pero que, a todas vistas, es una turista en medio de la capital porteña. Enntre estas dos mujeres hay ahora poco en común porque la migración no es turismo y las condiciones en las que cada una de ellas se enfrenta a la ciudad que las rodea se contradicen entre sí. Qué implicaciones internas tiene para una persona verse obligada a cambiar de nombre? Xiaobin se transforma en Beatriz para poder ser nombrada en el país sudamericano, cambiando la manera en que se relaciona con China.

En el español, el futuro perfecto es un tiempo verbal que sirve para hablar de algo que aún no ha sucedido pero que, de alguna forma, ya terminó, y que en esa falta de certeza permite especular sobre distintas posibilidades. Es un futuro indeterminado. Xiaobin entiende el desarrollo de su vida así; sabe que ahora puede tomar decisiones más allá de las de sus padres. Hacia el final, el filme se bifurca y en lugar de documentar, imagina. Nos muestra un catálogo de “futuros perfectos” que llevarían a su protagonista a muy diferentes escenarios.

Aquella toma del mar al principio se revela entonces como un espejismo; la diferenciación es necesaria. La cinta reflexiona sobre la forma en la que sus personajes experimentan el mundo desde una posición intermedia, donde las diferencias del idioma enfatizan su alteridad, apelando a la creación de entendimiento no por las similitudes sino, precisamente, a partir de ese ser otro.