Ecos de la guerra

Fragment 53 (2015) de Carlo Gabriele Tribbioli y Federico Lodoli


Por Rafael Guilhem 

Ecos de la guerra

Fragment 53 (2015) de Carlo Gabriele Tribbioli y Federico Lodoli


Por Rafael Guilhem 

 

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El inicio de Fragment 53 (Frammento 53, 2015), se elabora sobre un collage de dioses de la guerra glorificados en diferentes geografías y eras de la humanidad. Esto nos lleva por dos caminos. El primero, la aseveración de que la guerra no sólo es universal, también es inescapable, e incluso, intrínseca a la humanidad. Los sonidos entrecruzados de las trompetas con aires apocalípticos y las llamas ardientes del infierno, calcinan todo anhelo escapatorio. Nos queda la duda si este primer sendero, en su amplitud, no elude la organización desigual de las empresas bélicas: quienes pelean y quienes mueren, los que viven y los que sobreviven. El segundo camino es el simbólico: las deidades como abstracciones de lo ilimitado, posibles lecturas de una realidad infinita. Tal vez es con estas representaciones de divinidades beligerantes, como se puede narrar y entender la experiencia inefable de la guerra.

Lo que continúa, es una propuesta metonímica: la parte por el todo. Siete testimonios de militares sobrevivientes a la primera y segunda guerra civil liberiana, combatidas entre 1989 y 2003, cuyas voces trascienden los límites del contexto para situarse en un plano holístico, el de la tierra como arena de combate; de fuegos cruzados y vidas desechadas. En algún momento, se nos muestra el único testimonio audiovisual existente, que corresponde a la captura del entonces presidente Samuel Kanyon Doe. Este archivo, se desenvuelve como una puesta en escena del poder; un arma para legitimar la guerra física. ¿Cuántos tipos de batallas existen? ¿Qué significa que no haya imágenes de una guerra? ¿Es la imagen un campo de batalla?

La respuesta de Fragment 53 es sutil. No se detiene en una imagen, se adentra, por un lado, a partir de relatos orales: ¿las palabras están hechas del mismo aliento que inhaló y exhaló a todos los muertos? Por el otro, una cámara táctil que da cuenta de las huellas de la guerra inscritas en el cuerpo: heridas, marcas, voces tartamudas. La guerra queda como un eco, una prolongación de las pesadillas en el pensamiento. «Todos vamos a la guerra, pero no todos regresamos», dice el general “Mosquito”; aunque algunos mueren y otros no, todos experimentan la muerte. Quienes desconocen las razones de la afrenta, elaboran sus propias vendettas, que van de los motivos más simples hasta los más complejos. Cada hombre, a pesar de su ejército, lucha su propia guerra.

Entre cada testimonio, hay intervalos silenciosos para asimilar las palabras y colocarlas en el espacio del entendimiento. Al final, nos quedan las narraciones, los gestos y las posturas de hombres regresando a su pasado en búsqueda de vestigios de lo que son. La cámara no los juzga ni los exhibe, tan sólo observa con atención qué elementos pertenecen a las personas y cuáles a la guerra, como si aún quedara la posibilidad de que existan por separado.  

P.S. El filme estará disponible para México en la plataforma MUBI del 18 de abril al 17 de mayo.